Chiflado sector transporte en Carabobo

El presidente del Sindicato del Transporte, Adolfo Alfonzo asegura que  hicieron un estudio de costos donde verificaron los precios de los distintos insumos y repuestos, en el cual además analizaron la inflación y determinaron que el pasaje debe subir de 3,00 Bs. a 10,00 Bs. y de 2,50 Bs. a 8,00 Bs según la clasificación de la unidad, esto representaría un aumento de más de 300% del valor actual, lo que representaría un gasto del 50% o más del salario mínimo para los usuarios, quienes en su mayoría requieren de 4 a 5 unidades diarias en días hábiles; tal parece que la inflación afecto mucho más que los precios, y se vio afectado el sentido común de los transportistas que aspiran incrementar el pasaje de una forma tan desproporcional e irracional con relación a la calidad del servicio, el cual es uno de los peores de América latina. Por otra parte la clasificación antes mencionada en cuanto a la valoración del pasaje es ficticia, en vista de que los transportistas rara vez cobran según lo establecido, y por el contrario todos cobran la tarifa de 3,00 Bs. por lo que podría presumirse que dicha tarifa de 10,00 Bs será única.
 

Las líneas de transporte en el estado Carabobo son irresponsables y prestan un servicio deplorable, incluso las unidades calificadas como “A y B” no cumplen con los requerimientos establecidos por la Ley de Transporte Terrestre y demás instrumentos jurídicos que regulan el servicio; las unidades no están acondicionadas para personas de la tercera edad y discapacitados; incumplen los horarios establecidos de prestación; violentan las tarifas, rutas y paradas debidamente marcadas; irrespetan el pasaje estudiantil; ignoran el uso de uniformes e identificaciones visibles; no suministran números telefónicos para reportar atropellos, faltas, infracciones cometidas por los choferes o colectores de las unidades, entre otras deficiencias que se han vuelto comunes, más no apropiadas, disminuyendo así considerablemente la calidad de vida de los ciudadanos Carabobeños, por lo cual, es irracional considerar cualquier tipo de aumento mientras perduren estas irregularidades.
Considerando que representa el Transporte Público una necesidad fundamental para la movilidad de los ciudadanos a fin de realizar sus actividades laborales y de sano esparcimiento, los Carabobeños no están en la posición de elegir entre usar o no el servicio de transporte existente, tomando en cuenta que son pocos y casi nulos los medios de transporte alternos a las populares “Camionetica y Autobuses”, lo que deja al usuario en una posición vulnerable ante el sector transporte y sus pretensiones.
¿Y el Metro de Valencia?
En la actualidad solo se encuentran concluidas y habilitadas 7 estaciones de las 31 proyectadas del Metro de Valencia, incluso recursos ante el Máximo órgano Judicial (TSJ) se han introducido por la paralización de las obras del Metro para exigir su reactivación, obras que mas que representar un bien para la colectividad ha traído como consecuencia empeorar la ya deficiente vialidad de la Capital del Estado y disminuir la calidad de vida de sus ciudadanos. Debemos considerar que ya para la fecha la población del estado ha aumentado y el transporte público se hace cada vez más insuficiente, por lo cual el Metro una vez se concluya no tendrá la capacidad necesaria y por lo tanto la calidad esperada para abordar a todos los carabobeños que precisen hacer uso del mismo.
 
Si bien es cierto que establecer el aumento oficial corresponde a las autoridades administrativas, no podemos ignorar que el procedimiento puede ser impulsado también por los transportistas, quienes acostumbran presionar a las mismas mediante boicots que afectan a la ciudadanía. Hasta los momentos la administración pública solo ha demostrado negligencia en materia de transporte, aplicando mediadas insuficientes, desde la Alcaldía de Valencia que administrar la mayoría de unidades que circulan en el estado hasta la Gobernación quien no ha velado por garantizar la mancomunidad, mientras que las demás Alcaldías que se hacen de la vista gorda y son cómplices de los abusos cometidos por el sector transporte y responsables de la mala calidad del Servicio de Transporte Público y por consiguiente de la mala Calidad de vida a la que están sometidos los Carabobeños.
Lo recomendable ante tal situación, es la organización de la sociedad civil con el fin de no permitir un aumento hasta tanto el servicio de Transporte no mejore considerablemente su calidad. Organizaciones no gubernamentales, consejos comunales, asociaciones de vecinos, comités de usuarios e incluso los partidos políticos quienes pretenden en algún momento dirigir lo público, de la mano con el sector transporte  y el órgano Administrativo deben contribuir con la ardua tarea de garantizar para los Carabobeños un Transporte Público digno y de calidad.
Los ciudadanos son responsables pasivos de la ineficiencia activa de sus funcionarios públicos; La Integridad de una nación depende de sus ciudadanos conscientes, como la integridad de un ciudadano depende de su grado de conciencia.
Hasta  la próxima semana, los quiere mucho.
Ramses J. Reyes
Contactos:
www.ramsesreyescarabobo.blogspot.com

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