“EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL TAMBIÉN NECESITA REPLANTEARSE”

La sociedad civil ha vertido su confianza en la llamada generación política de relevo, supone que son los jóvenes quienes llevarán las riendas de este país y lo guiarán por un mejor camino, sin embargo, hoy no sólo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) necesita restructurarse y replantear estrategias, también debe hacerlo el Movimiento Estudiantil Venezolano.
Así como en la mesa de la unidad teme a los nuevos liderazgos, pareciera que algunos líderes universitarios no están dispuestos a superar su etapa de estudiantes y dar paso a nuevos prospectos, en este sector pareciera que también insisten en mantener cuotas de poder sin importar las consecuencias, temerosos ante la posibilidad de perder lo poco que han conquistado.
Por otra parte algunos jóvenes desorientados insisten en enfrentar al régimen en el terreno de la violencia, donde es evidente que el gobierno lleva la ventaja, y solo han conseguido exponer su integridad física y mental, generando también rechazo por parte de un sector importante de la población que debe ser integrado.
Quienes se hacen llamar defensores de la democracia, la alternabilidad en el poder y enemigos públicos de la corrupción y la violencia, no solo debe manejar los términos sino también predicar con el ejemplo en su entorno inmediato; la autoridad moral constituye un elemento de validez de la crítica.
Es  necesario considerar un gran proyecto de unidad e integración nacional donde los estudiantes asuman un rol protagónico, conjuntamente con otros sectores de la población que deben verse representados, para ello es menester que haya renovación, sinceridad y claridad de ideas en los jóvenes. Algunos aún condenan tanto a los políticos de profesión u oficio como a sus aspiraciones, obviando que ellos en menor o mayor mediada también hacen política y, tarde o temprano deberán asumir oficios públicos si desean ver su proyecto de país realizado.
Sin ningún tipo de apología ideológica, Gramsci decía que, “Una verdadera crisis histórica ocurre cuando hay algo que está muriendo pero no termina de morir y al mismo tiempo hay algo que está naciendo pero tampoco termina de nacer”, es decir, ese rol protagónico que histórica y generacionalmente corresponde a la juventud debe terminar de ser asumido.
Considerando la imperiosa necesidad  de un verdadero proyecto de unidad nacional que conquiste la confianza de los venezolanos y vaya más allá de los partidos, es importante que estos sectores se reencuentren, coloquen las cartas sobre la mesa e identifiquen cómo y para que se dirigirán los esfuerzos, promoviendo la autocrítica, la meritocracia e impulsando la política de propuestas frente a las problemáticas y de protesta ante las injusticias
Vía: www.reportevalencia.com
Publicado: 21/07/2014.-  12:33pm


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