MESA DE LA UNIDAD A LA ESPERA DE UN MILAGRO















Líderes opositores  de la mesa de la unidad democrática (MUD) y diversos analistas políticos aún apuestan al desgaste natural del gobierno nacional y su proyecto socialista, consideran que las malas políticas públicas y el mal manejo de la economía lo llevarán a un colapso inminente. Desde la llegada de la llama “revolución bolivariana” con Hugo Chávez y el ascenso  de Nicolás Maduro al poder cada año pronostican su desplome, sin embargo, el régimen ha sabido mantenerse haciendo uso y abuso de todos los recurso que se encuentran a su alcance, especialmente del monopolio de la fuerza pública, actuando dentro o fuera de legalidad y legitimidad, pero manteniendo siempre contentos a sus esbirros.

Se podría decir que hoy la MUD apuesta al fracaso del régimen y no al triunfo del proyecto democrático, y mientras esa profecía se cumple pretende mantener u obtener cualquier cuota de poder, estando al asecho, esperando para dar la estocada final y hacerse del poder por completo en cualquier momento; poder que deberá ser repartido de conformidad con los pactos o acuerdos previamente establecidos.

Si bien la popularidad de Nicolás Maduro se ha desplomado considerablemente desde su llegada al poder siendo incluso cuestionada su capacidad para liderar por altos personeros de su gobierno, es evidente también el desgaste que presenta el liderazgo opositor; su postura acomodaticia, electorera, de pactos y negocios ha dejado mal sabor de boca en sus seguidores, parecieran no estar a  la altura de la circunstancias y mucho menos comprender el momento histórico, por lo cual paulatinamente el pueblo ha perdido confianza en esta alternativa.
                                                                                                        
Ante la crítica y el llamado a revisión hecha incluso por algunos de sus representantes, la MUD aún se muestra poco receptiva, y aquellos que dicen aceptar sus errores parecieran solo arrojar palabras al viento con la finalidad de no perder popularidad y así poder contar con el electorado cualquier momento que sea necesario.

La desesperanza se hace notar en la población, la necesidad de un verdadero proyecto de unidad nacional que conquiste la confianza de los venezolanos y vaya más allá de los partidos y un sector de la población es la única alternativa viable para Venezuela, pero es y será una quimera si se sigue apostando a los mismos actores. 

También se debe considerar que no todo lo que brilla es oro y por correr no se llegará primero, se debe pisar firme y mantener la vista fija en los objetivos, objetivos que deben ser definidos para poder alcanzar  la meta sin tantos tropiezos. ¡Ojo!  Con estas líneas no se pretende desacreditar a los partidos, se espera sirvan a la reflexión en cuanto a su forma de hacer política, tal vez así sus afiliados comprendan que si bien son imprescindibles para la democracia, también lo es el pueblo, y deben trascender a los procesos electorales.

Vía: www.reportevalencia.com
Publicado: 14/07/2014.-  5:39pm

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