Ramsés Reyes: La MUD pretende impulsar un nuevo proyecto socialista

Ramsés Reyes es un abogado venezolano que cursa maestría en Ciencias Políticas del Instituto de Altos Estudios Sociales (IDAES), en Argentina. No es chavista, durante algunos años de su vida militó en partidos de izquierda, pero ahora se identifica con las ideas de derecha, defiende las cinco reformas del Foro Liberal de América Latina, y en sus redes sociales puede vérsele debatir con “mamertos”. Hace algunos días conversamos sobre algunos temas de la política nacional, y acá mostramos los detalles.

 “Todos quieren gobernar con las mismas condiciones que el chavismo”
La clave para que se dé un verdadero cambio, es reducir el tamaño del Estado, y quitar poder al poder. Es algo bastante absurdo pensar que la situación política y económica mejore de cara a unas elecciones, debemos comprender que el Gobierno es quien está interviniendo directamente en la economía, y esto precisamente influye sobre los resultados económicos; también hay que comprender que la mayoría –o más bien todas– las organizaciones que integran la Mesa de la Unidad Democrática, son socialistas, por lo tanto las propuestas no se alejan para nada de las del gobierno actual. Todos quieren gobernar con las mismas condiciones que el chavismo, yo no veo a ninguno de los posibles candidatos promoviendo la reducción del estado y la derogación de las leyes malas.
El Estado no puede ser empresario
—En Venezuela tenemos un Estado comerciante, un Estado con participación en lo que bien le compete a los privados. Lo que ha venido haciendo el Gobierno, es aumentar el gasto público, cuando por el contrario debería asumir sus funciones principales, que son justicia, seguridad y obras públicas.
Los gobernadores en lugar de mendingar recursos, deberían promover la autonomía
—Si el día de mañana, ya habiendo hecho la renovación de los partidos políticos, son electos la mayoría de los gobernadores de oposición –como en efecto sucedería, dependiendo que el nivel de aceptación que ha tenido el régimen es bastante bajo—, la MUD sostendría la mayor representación, sin embargo, el resultado de las gestiones no sería muy diferente a las que ya hacen los actuales gobernadores de la MUD, que no exigen, sino que van y mendigan los recursos al Estado en lugar de promover realmente la autonomía local, bien sea en municipios y/o estados, entendiendo que estos puedan administrar y generar sus propios recursos. Así que si tenemos todas las gobernaciones, muy difícilmente veo que estas se impongan a ese modelo, por lo tanto no va haber un cambio sustancial, seguiría siendo el mismo sistema, solo que con más gobernadores, igual que en la Asamblea Nacional, que es el mismo modelo solo que con más diputados y poco resultados.
Si los partidos políticos no se renuevan, dejaran de existir en derecho
—La renovación no es una manera como quien dice de aplazar las elecciones a gobernador, es algo que se venía venir desde que los partidos comenzaron a utilizar una tarjeta única. Para la MUD es conveniente e indispensable renovarse, si las organizaciones que la integran van a un proceso electoral sin hacerlo, corren el riesgo de desaparecer políticamente y no podrían participar en otros procesos electorales, tendrían que registrase nuevamente como partido político, y esto les seria cuesta arriba… De poder participar con la tarjeta de MUD, pueden, pero de que les convenga participar sin sus tarjetas, no lo creo, porque cada uno está buscando obtener fuerza por sí mismo, por lo tanto necesitan relegitimarse…
La MUD rescata a organizaciones manchadas por los fracasos del pasado
—Organizaciones como Acción Democrática y Copei; quienes en su momento fueron rechazadas por todo el estigma político de los gobiernos de la cuarta república, los cuales claramente terminaron fracasando y conllevaron la llegada de Hugo Chávez Frías; utilizaron la plataforma de la MUD, en principio para ocultar las tarjetas y conseguir representación, porque bien las tarjetas de ellos estaban manchadas por los fracasos del pasado, y la Mesa de la Unidad representaba una estructura nueva y sólida que sirvió para ocultar a los representantes de la antigua política venezolana.
Otra razón, el parlamento es un mar de promesas incumplidas
—Claramente la Asamblea Nacional es un órgano castrado por el Poder Judicial, y por eso no está cumpliendo con su función principal que es legislar, por otra parte hay que entender que las promesas hechas por los diputados no son más que promesas incumplidas, tenemos el caso del Juicio político a Nicolás Maduro. Se puede entender que lo habían asumido en un momento cuando recientemente se había dado el juicio contra Dilma Rousseff en Brasil, esto tomo revuelo, y en el parlamento pretendieron impulsar una acción similar, aun sabiendo que la última palabra la iba a tomar el TSJ. En este mismo orden de ideas, los diputados opositores se comprometieron en renovar todo lo que serían las autoridades del CNE, y a los jueces del TSJ, lo que cabe destacar no cumplió, en efecto el parlamento no está ejerciendo su función como órgano del Poder Público, es nada más y nada menos que un aparato comunicacional. Por otra parte hay comprender que el CNE y el TSJ son simples herramientas que están al poder del Poder Ejecutivo.
¿Y… a quién le toca derogar las leyes malas?
—La derogación de las leyes malas no ha sido una propuesta jamás de la AN, entendiendo que más allá de las limitaciones que ejerza el TSJ, es importante resaltar  que muchas de las actuales leyes benefician a la propuesta opositora, entendiendo que estas son organizaciones socialistas, y por supuesto gran parte de las leyes que generan vicios y corrupción de alguna forma u otra benefician a la MUD,  porque todos quieren gobernar con las mismas condiciones que el chavismo.
La oposición pretende impulsar un nuevo proyecto socialista
Solo el capitalismo se opone al socialismo, se opone una organización de derecha que acceda y obtenga representación en gobernaciones alcaldías, concejalías o diputaciones, e impulse un sistema totalmente diferente al que el gobierno está promoviendo; la oposición venezolana ha reconocido y ha de alguna forma contribuido al mito detrás del socialismo. Ha pretendido impulsar un nuevo proyecto socialista pero democrático, “entre comillas”, para sustituir el que actualmente hay en Venezuela.
Ellos sabían que Referéndum no iba a realizarse
—Las soluciones a corto plazo tienden a llamar la atención de las personas, el referéndum revocatorio causo gran impacto publicitario, significaba salir rápido del régimen. La oposición estaba jugando contra reloj, lo sabían, pero no tenían la madurez política para decir a los ciudadanos que esto no era posible, aun así el presidente de la AN, Henry Ramos Allup, prometió que en seis meses Nicolás Maduro no sería presidente… vimos como en cinco estados se anuló el 1% de las firmas, por supuestas denuncias de fraude procesadas en tribunales a los cuales no les compete la materia, al régimen poco le importa que haya ilegitimidad en esto, el gobierno solo necesitaba retrasar el proceso y lo consiguió. Incluso, la oposición firme a su proyecto, sabiendo que esto iba a ocurrir, y sin asumir la responsabilidad política que conlleva el fracaso de esta propuesta, llego hasta el final.

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